Cuando el medidor se llene por completo, tendrás el camino abierto para alcanzar velocidades de vértigo. Aprieta el botón R1 y el coche se pondrá a acelerar a un ritmo imparable. Las imágenes de los coches y los entornos aparecerán distorsionadas en la pantalla, y el latido de un corazón taquicárdico empezará a sonar para que vivas aún más a fondo la emoción del momento. En menos de nada te verás envuelto en una alocada carrera en medio del tráfico. Y si te quedas por el camino mientras tus rivales se pierden en la lejanía, siempre te quedará el consuelo de poder ver las espectaculares repeticiones.
Burnout te lleva por varias competiciones urbanas en exóticas ciudades del mundo. Todos los entornos están muy logrados, pero no dejes que te distraigan demasiado porque el tiempo apremia y, además de enfrentarte a tres peligrosos rivales controlados por el ordenador, también tendrás que llegar cuanto antes a los distintos puntos de control. Si chocas más de una vez, perderás un tiempo precioso y te quedarás a medio camino. Y cuando tu rival va a toda pastilla y el tráfico está fatal, es difícil adelantar sin darte ni un solo castañazo. Cada vez que te estampes contra algo, la partida se detendrá un momento para repetir las imágenes del choque y así dejar bien clara tu ineptitud al volante. También aparecerá una cifra indicándote cuánto le han costado tus gracias al seguro.
Sólo pasarás al siguiente nivel si logras un determinado puesto en la clasificación. Al principio, bastará con que quedes tercero o cuarto, pero pronto se esperará de ti que llegues a lo más alto del podio. Los últimos niveles son especialmente complicados. En uno de ellos, tendrás que conducir contra corriente y sortear el tráfico que se te viene encima con la mayor rapidez posible y jugándote la vida a cada instante. Si prefieres jugar acompañado, puedes hacerlo en las modalidades de reto o de supervivencia. En esta última, el primero que choque perderá la carrera.
Independientemente de la modalidad que elijas, estarás continuamente con el corazón en la boca. El primer par de vueltas bastará para sumergirte en un universo de emoción sin límites. Cada vez que adelantes a un camión o a un autobús harás que salten chispas por la pantalla, y cuando algún dominguero te corte el paso te morderás las uñas de impaciencia. El juego se basa en una idea muy sencilla, pero está tan bien hecho que te enganchará por completo. Cuando llegues al final, estarás deseando volver a empezar para sentir de nuevo el subidón...
Conduce a velocidades de vértigo y olvídate de todas las reglas
Ábrete paso por el tráfico al volante de un turismo, un deportivo o un autobús
Diviértete con un amigo en el trepidante modo para varios jugadores