SCRAPLAND: Los robots se adueñan de tu Xbox
Scrapland es un juego desarrollado por una compañía española llamada Mercury Steam siendo su debut en este mundillo de los videojuegos, tan competitivo y complicado. Dicho estudio está formado por antiguos integrantes de Rebel Act, a los que conoceréis por Blade. Pues bien, Scrapland aparece en su versión para Xbox tras su exitoso paso por PC en lo que a crítica se refiere. Eran muchas las dudas que teníamos en relación a dicha conversión, pero os podemos anticipar que sí han logrado trasladar aquellas características que lo han convertido en un gran juego.
EL JUEGO:
La historia en la que nos vemos inmersos tiene lugar en un futuro bastante lejano, en un asteroide llamado Scrapland -la antigua Tierra- y lleno de chatarra, en el cual viven gran cantidad de razas de robots, tras la marcha de los humanos por haber sobre-explotado este planeta, abandonándolos ante su propio destino. En Scrapland no existe la muerte gracias a una máquina denominada Gran Base de Datos, por la que se puede devolver la vida a cualquier robot si sus datos han estado almacenados en ella, ya que así pueden revivir. Pero un desafortunado día, el Arzobispo de la ciudad de Quimera es asesinado por alguien que parece ser un hombre. Cuando se disponían a resucitarlo ven que no estaban sus datos con lo que ello supone, convirtiéndose en una muerte sin vuelta a la vida. Nosotros encarnamos el papel de D-Tritus, un periodista que acaba de llegar a la ciudad para hacer un reportaje del crimen acontecido, y quien poco a poco descubrirá las claves de una intriga misteriosa cuyo desenlace puede tener unas consecuencias inesperadas, enfrentándose a todo tipo de enemigos que intentarán impedir su investigación.

Scrapland se destaca por la combinación del combate, las carreras y la exploración, lo que le añade una variedad de juego no muy común en otros títulos, transformándolo en una experiencia que os enganchará cada vez más según os vayáis familiarizando con él y la trama. Por momentos os recordará a Grand Theft Auto, dado que la forma de ir cumpliendo las misiones es muy similar a este, aunque salvando las diferencias ya que si hay una cosa muy clara es la de que el título de Mercury Steam tiene su propia y acentuada personalidad, pues además de la excelente ambientación, nuestra capacidad para discurrir será un elemento vital ayudándonos a resolver determinadas situaciones.
Scrapland se caracteriza por su libertad de juego. Podremos desplazarnos a nuestras anchas y cumplir los objetivos tomando diferentes caminos. Es decir, pese a tener un objetivo principal, podemos dejarlo un poco de lado y dedicarnos a la exploración más divertida para ganar dinero o retar a otros robots en carreras, apostar y mil cosas más para retomar posteriormente lo que es nuestra misión principal.
Al comenzar nuestra partida el primer paso que daremos será el de hacernos con una nave, bastante cutre por cierto, pero según avancemos en la aventura le añadiremos nuevas mejoras o incluso podremos construir nuevas. Para ello disponemos de un taller en donde las configuraremos atendiendo a nuestras necesidades.
Cuando comencéis a desenvolveros un poco y a ver lo que es la ciudad de Quimera, os daréis cuenta de que es enorme, no sólo es desplazarte en naves, sino muchas caminatas a pié, viajes en metro,…en fin, un mundo lleno de posibilidades en donde sus habitantes interactuan de manera soberbia y real.

Y por si esto fuese poco, tiene un toque divertido marcado por la personalidad de los robots. Nos daremos cuenta de que muchos de los rasgos humanos están presentes en ellos, pero no sólo los positivos sino esos negativos y que son los que menos os podríais imaginar en un montón de seres electrónicos como estos, su picardía. Un jefe de policía corrupto, banqueros que roban, una chica –robot- que nos vuelve locos, o a los enfermeros curando a golpes.
La verdad es que el universo en el que estamos inmersos recrea un mundo súper original, lleno de vida, con cientos de elementos que añaden una sensación indescriptible y atractiva como en pocos juegos podemos ver. Además el caos de la ciudad se traslada perfectamente a cada una de las acciones y personajes que encontramos a nuestro alrededor.
Debemos destacar la posibilidad de acceder a la Gran Base de Datos y cambiar nuestra apariencia. Tenemos quince robots entre los que escoger, cada uno con una habilidad especial que nos ayudará tremendamente para superar diferentes situaciones. Una muestra de ello es que al convertimos en mensajero podremos volar, o si optamos por ser el alcalde, dormiremos a los demás haciendo uso de su pedantería con los discursos.
La policía se convertirá en una de nuestras mayores pesadillas, y ante cualquier ilegalidad cometida nos perseguirán. Así que robar, destruir robots o naves y suplantar la personalidad de otros entre ellas harán que incremente nuestro nivel de sospecha. Y por si fuera poco, los ciudadanos que nos vean se “chivarán”. Por suerte, si durante un tiempo esquivamos todos estos inconvenientes o nos convertimos en otro sin que nos vean, se olvidarán de nosotros y bajará el nivel de sospecha.

Pero si observáis que no sois capaces solos de superar las dificultades que entraña el juego, cabe la posibilidad de contratar a mercenarios quienes os protegerán de los enemigos.
El sistema de control de Scrapland es idóneo y muy bien pensado, con una respuesta más que correcta y sencillo en su manejo, que ayuda enormemente a que su jugabilidad sea tan alta. Su adaptación a un sistema como la consola para ser el primer título de Mercury Steam ha sido fantástica. Ello combinado a las altas dosis de adicción que provoca Scrapland desde un primer momento tienen como fruto un perfecto equilibrio con todos los demás aspectos ya comentados, cuyo resultado es un juego que a algunos les puede provocar alguna duda y recelo, pero que si le otorgáis una oportunidad, os daréis cuenta de que es una elección sobresaliente. Y más aun viendo lo cuidado que está en hasta el más mínimo detalle.
Scrapland también presume de tener modo multijugador aunque no para Xbox Live, y sí a pantalla partida para dos usuarios. No es su punto fuerte pero sí le añade un mayor valor a lo que es el juego en sí. Los modos que incluye son Death match, Carrera, Flag Hunt y One flag, estos dos últimos se basan en el clásico capturar la bandera.

GRÁFICOS:
El primer elemento que debemos mencionar es la enorme extensión de Scrapland, con escenarios inmensos inundados de todo tipo de detalles y llenos de color, en el que los rascacielos, anuncios publicitarios, los personajes,…. hacen que la sensación de estar ante un mundo paralelo con vida propia y personalidad arrolladora sea un auténtico espectáculo que han sabido plasmar en este aspecto técnico. Comparándolo con la versión para PC es prácticamente igual, lo que nos da una imagen del gigantesco y eficiente trabajo realizado por sus programadores. Los cambios más apreciables afectan a lo que es la definición en pantalla, un poco inferior en la consola de Microsoft. Casi no se producen tampoco ralentizaciones pese a la gran cantidad de elementos presentes. A ello le sumamos el mérito de que muchísimos escenarios tienen lugar en espacios abiertos, y están repletos de efectos.
SONIDO:
El doblaje al castellano es soberbio, siendo el apartado más destacado en lo referente al sonido. Las voces escogidas para los personajes del juego se os harán muy familiares, ya que son las mismas que los que se encargan de ponerlas en muchas de las películas que se estrenan en España, dando una muestra del mimo que han puesto en el resultado del producto final.
La banda sonora es de ritmo futurista y electrónica, obviamente, adaptándose perfectamente a lo que es el mundo de Scrapland. Podría ser un poco más variada, pero cumple su cometido.
A los efectos sonoros les sucede como a la música, son eficientes y no desentonan en el resultado final.
CONCLUSIÓN:
Scrapland es un gran juego, dinámico, divertido y altamente adictivo. Su originalidad a la hora de plantearnos una aventura en la que descubrir las razones y quiénes han asesinado al Arzobispo de Quimera, así como las múltiples alternativas que nos permite con su libertad de juego, ya son de por sí elementos positivos que unidos a la representación de universo en donde vivimos, tanto sus escenarios como los personajes y su originalidad lo convierten en una elección idónea para los propietarios de Xbox.
Os enganchará.
Lo Bueno:
-Muy adictivo y jugable
-El universo de Scrapland y su recreación
-El humor
-Original
-El doblaje
-Los gráficos
Lo Malo:
-Algunas misiones se pueden hacer algo repetitivas
-Objetivos demasiado complicados en algunas misiones